¿Qué te hace único?

29 06 2009

banda crecimiento personal

Con mis amigas, cuando salíamos del colegio, íbamos a “posters del tiempo” y mientras ellas buscaban cuadernos de Sarah Kay y Hello Kitty yo me quedaba sosteniendo la puerta del negocio para que nos vayamos rápido. Mientras mis amigas tenían las uñas pintadas con laca, yo las tenía sucias por la tierra de mis plantas; mientras todas pedían helado de chocolate y frutilla, yo pedía limón y ananá. Cuando escuchaba una mala palabra, me sonrojaba; a los mayores los trataba de usted y cuando en un partido de basket la referí le cobraba por error al equipo contrario una falta, yo le avisaba. Con el tiempo mis amigas me hicieron “corta mano corta fierro” y la entrenadora de basket me dio un ultimátum: o me callaba o me mandaba al banco.

Para no quedarme sola puse todo mi empeño en encajar. Hice que me importaran cosas que no me importaban y dije cosas en las que no creía. Y de eso hace tanto, tanto tiempo, que ya no me puedo acordar de lo que en realidad me gustaba, lo que quería hacer o lo que pensaba.

Y, justo ahora, de lo que me vengo a enterar es que muchas coincidimos en esto, que a casi todas nos pasó lo mismo. Que levante la mano la que se siente identificada con lo que digo. Que levante la mano la que alguna vez no encajó con el resto.

Hay un momento en el que una se detiene y se dice “esta soy yo”. Una piensa que la edad para crecer es la infancia, pero en realidad la edad para crecer es cualquiera. Y crecer significa conocerse, saber lo que una tiene y dárselo al mundo. Una es lo que la distingue, y precisamente eso es lo que la va a hacer encajar, como en un rompecabezas, donde cada ficha tiene que ser distinta para poder ensamblarse.

¿Y a dónde voy con esto? Voy hacia un punto de encuentro. Quiero que trabajemos juntas. No importa si somos distintas, o justamente lo contrario, eso es lo que importa, porque hay algo que la otra tiene que es desconocido para mí y que me puede inspirar a ir más allá y no quedarme en “mis principios”. El precepto dice “amar al prójimo como a uno mismo”. No dice “amar al prójimo solamente si es como uno mismo”.

Fuente: El sabor del Rimón.





Frente al Kotel

25 06 2009

banda diario2

Diario de viaje #1 . M·Blog en Israel.

¿Qué hay que sentir frente al Muro de los Lamentos? Uno siempre ve la panorámica, el lugar sagrado, el espacio único, la muralla infranqueable. Las fotos ajenas pasan de mano en mano, la imagen se reproduce. Otra cosa es estar cara a cara. Entonces el Kotel adquiere su verdadera dimensión.

Algunas mujeres rezan, otras lloran, pocas bailan. Predomina el ruido externo y el silencio interior. ¿Qué hacer? ¿Debería uno emocionarse y llorar? ¿Y si lo que se siente es satisfacción por haber llegado? ¿Hay un modo de reaccionar? ¿Implica una de estas opciones más sensibilidad o cercanía con el lugar?

Seguramente no se pueda calificar un sentimiento u otro como Lo Correcto o Lo Incorrecto. Quizás se trate de conectarse con ese lugar propio, de saberse en el y descubrir las vivencias particulares que despierta en cada uno.

Fotos y textos por M. Sztejn





La vida es una prueba

25 06 2009

banda SHOA

Por Esther Jungreis

Cuando era una niña, fui confinada al campo de concentración Bergen Belsen. La gente moría diariamente debido al frío, enfermedades e inanición. Nuestras raciones de comida eran escasas y consistían en una rodaja de pan rancio servida con un líquido barroso al que llamaban café. Más tarde, nos servían sopa. Apenas comestible, la sopa estaba hecha de algunas verduras crudas que en los buenos tiempos se usaban como forraje para los animales del corral.

Muy pronto, cuando el hambre pasó su factura, incluso este líquido podrido se volvió un plato gourmet a nuestros ojos. Un día, oficiales de la Cruz Roja Internacional vinieron al campamento para realizar una inspección. Claramente indiferentes a nuestro sufrimiento, nuestros amos alemanes deseaban de todas formas impresionar a los visitantes. Para demostrar lo bien que nos alimentaban, los alemanes trajeron barriles de caracoles cocinados. Estábamos muriendo de hambre y cualquier cosa remotamente comestible nos parecía excelente. Pero, debido a que los caracoles no son kasher, en nuestro campamento nadie los tocó.

Mi querido esposo, Rabi Meshulem HaLevi Jungreis de bendita memoria, sobrevivió a laguerra comiendo sólo raciones magras de pan. En vano los alemanes intentaron obligarlo a que comiera comidas no kasher para que pudiera trabajar más duramente en los campos de trabajo forzado. Él se negó a violar las leyes del kashrut y emergió de la guerra pareciendo un esqueleto ambulante, pero con una poderosa presencia.

Habiendo leído historias como estas, consideremos la ironía de que judíos que viven en una sociedad en que las comidas kasher más deleitables están disponibles, en una multiplicidad de opciones y, sin embargo, optan por comer no kasher. ¿Qué nos dice esto? ¿Cómo lo entendemos?

El comer en nuestra sociedad se ha convertido en un estilo de vida. Los restaurantes que frecuentamos asiduamente están relacionados a nuestras vidas comerciales y sociales. Las comidas que disfrutamos a menudo se tornan una adicción, y no podemos renunciar a ellas. Así que racionalizamos: profesamos nuestra lealtad a la fe judía y no encontramos ninguna dicotomía en complacer nuestras preferencias no kasher. “Kasher,” protestamos ruidosamente, “es sinónimo de higiene” y nos convencemos que estas leyes se instituyeron en tiempos prehistóricos y ya no son relevantes.

Kasher, sin embargo, no posee connotación alguna con la buena salud o la limpieza. Hay sólo una razón para estas leyes y es que Di-s nos ordenó que guardáramos el kashrut para poder convertirnos en una nación santa y así mantener nuestra primogenitura, que es nuestra herencia.

(…) Escribo este artículo con la esperanza de que los indiferentes al kashrut puedan sondear sus almas y echar una segunda mirada a su compromiso judío. Si judíos en los campos de concentración aceptaron el dolor del hambre en lugar de consumir aquello que Di-s prohibió, (…) entonces ¿qué posible excusa podemos tener hoy en el mundo moderno?





Pensado para chicas

24 06 2009

act especiales

¿Todavía no te enteraste? ¿Estas esperando encontrar el lugar perfecto para vos? No te quedés sentada, viendo como pasa la gente y el tiempo, y sumate a las actividades especiales. Hay cinco propuestas gratuitas pensadas para aprender pero también para pasarla bien, como siempre, como ya sabés.

Elegí: cocina judía, hebreo , astrología, ayuda social y heramientas laborales.

¡Te esperamos!





¿Un buscador kosher?

21 06 2009

Logo Koogle

El Google judío ya está en marcha. Los lineamientos de la Torá ya llegaron a la web. Este nuevo motor de búsqueda restringe los contenidos considerados inapropiados y hasta respeta el Shabat, impidiendo buscar o postear en el día de descanso. Así Koogle presenta la información de acuerdo a los valores religosos. Sin embargo, sus creadores destacaron que “todos podemos estar interesados en conseguir resultados de búsqueda limpios y derechos”.  Si querés ver de qué se trata el link es http://www.koogle.co.il/.





Cómo ser un buen profesional

4 06 2009

capacitaciones-tira

El martes se concretó el 4to encuentro del Programa de Formación Profesional, que dicta Luciano Gutman en la sede de Paso 730. Un grupo mixto formado por casi 30 jóvenes trabajó sobre distintos temas (organización de ventos, liderzago, motivación) propuestos en el curso.    

Si estás interesado en participar no dudes en consultar, porque hay varias modalidades horarias.





¡Participar es ganar!

3 06 2009




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Por eso con Morashá TODOS ganan.
1er premio (Israel): “Bar Mitzvá en el Kotel” de Jamie Lajmanovich.
2do premio (Estados Unidos): “En Monsey estuve en el aire” de Ingrid Urman.
Menciones especiales:
“Rosh Hanikra” de Melisa Szpiezak.
“Conexión” de Gastón Donzis.
“Dos vidas unidas” de Alan Jais.

Pueden pasar a retirar sus premios por Paso 730 de lunes a jueves de 14 a 20.

Felicitaciones a todos y gracias por seguir creyendo en este proyecto, grupoMcomunicación.





Especialización académica

2 06 2009

posgrado

La Asociacion Civil Perspectivas, junto a la Federacion Argentina de Graduados en Ciencias Economicas y el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, organizan un curso de Posgrado en Direccion de Instituciones Sin Fines De Lucro.
El Programa de Desarrollo Profesional para dirigentes del sector está a cargo del Dr. Guillermo Vinitzky* y cuenta con profesores de alto nivel academico. Su duración es de nueve meses.

Para informes e inscripción llamar al 4964-3433 o escribir a posgrado@cesba.org.ar.

*Fe de erratas: el Dr. Guillermo Vinitzky es Profesor Titular en la UBA y Vicepresidente Primero en el Colegio de Graduados de Ciencias Económicas.





“No veo la miseria que hay, sino la belleza que aún queda”

1 06 2009

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A través de sus palabras conocimos su mundo interior. Su historia recorrió el mundo entero. Ana Frank transmitió el padecimiento tanto como la esperanza, sin ser jamás testigo de la fama que ganó después de la guerra, con la publicación de su diario.

Nacida el 12 de junio de 1929, vivía en Amsterdam con su familia cuando, con la llegada de Hitler al poder y la expansión del antisemitismo, decidieron mudarse a un escondite en la parte trasera de su local.
Allí tratan de pasar desapercibidos y reciben provisiones y ayuda de parte de pocos amigos. Ana escribe seguido en su diario para sobrellevar la situación. “Lo mejor de todo es que lo que pienso y siento, al menos puedo apuntarlo: si no, me asfixiaría completamente”, expresa e ilumina la oscuridad de su vida.
Dos años más tarde la familia Frank y sus amigos son delatados. Termina el diario y comienza la peor pesadilla: el traslado a los campos, el trabajo forzado, las condiciones insalubres y finalmente la muerte. Otto Frank, único sobreviviente y padre de Ana, es quien se encarga de recopilar y concretar el deseo de su hija: publicar después de la guerra un libro sobre su encierro en la casa de atrás, un registro desgarrador pero también un ejemplo de fe.

¿Alguna vez viviste situaciones que sentiste que nunca ibas a poder superar? ¿En quién te apoyás en esos momentos? ¿Qué hacés cuando te sentís encerrado? ¿Cómo registrás tu mundo? ¿Quién es para vos un ejemplo de entereza y convicción?