
Diario de viaje #1 . M·Blog en Israel.
¿Qué hay que sentir frente al Muro de los Lamentos? Uno siempre ve la panorámica, el lugar sagrado, el espacio único, la muralla infranqueable. Las fotos ajenas pasan de mano en mano, la imagen se reproduce. Otra cosa es estar cara a cara. Entonces el Kotel adquiere su verdadera dimensión.
Algunas mujeres rezan, otras lloran, pocas bailan. Predomina el ruido externo y el silencio interior. ¿Qué hacer? ¿Debería uno emocionarse y llorar? ¿Y si lo que se siente es satisfacción por haber llegado? ¿Hay un modo de reaccionar? ¿Implica una de estas opciones más sensibilidad o cercanía con el lugar?
Seguramente no se pueda calificar un sentimiento u otro como Lo Correcto o Lo Incorrecto. Quizás se trate de conectarse con ese lugar propio, de saberse en el y descubrir las vivencias particulares que despierta en cada uno.
Fotos y textos por M. Sztejn








¡muy bueno!