¿A dónde conducen las líneas?

28 10 2009

Museo_MuertosHeridos

¿Pasaste por el subte? ¿Ya viste la nueva campaña del Museo del Holocausto de Buenos Aires? Te contamos de qué se trata en palabras de los creativos publicitarios que la desarrollaron, demostrando que siempre hay espacios para la memoria

Seis millones representan la cantidad de seres humanos asesinados durante el Holocausto, por el sólo hecho de ser judíos. Siete mil millones a la totalidad de seres humanos que habitan el mundo en la actualidad.
“Con esta premisa se intenta reflejar el alcance que todo acto de odio y discriminación tiene dentro de la denominada ´aldea global´. La violencia ejercida contra cualquier ser humano es violencia ejercida sobre la humanidad toda, sin importar credo o elecciones personales”, informa el responsable de la agencia.

“Muertos y heridos” continúa la línea de “Obras”, difundida en subtes, vía pública, medios gráficos y televisión durante el año pasado, con el lema “un museo, nada de arte”.





Gracias Sofía

26 08 2009

amia

El martes nos visitó Sofía Guterman en la sede de Paso para hablar sobre los 15 años del atentado en AMIA. Fue una actividad especial por lo distinto y también por lo emotivo. Nos contó cómo vive la pérdida de su hija y cómo encontró en la escritura una manera de expresarse y de hacer memoria. Recordó a las víctimas, sus vidas y su proyectos. Nos llevó por un camino de recuerdos y dolor, y de una justicia que no llega. Nos hizo pensar y nos conmovió. Gracias Sofía.   

Todavía tenés tiempo para participar en el concurso sobre Atentados y antisemitismo. Mirá las bases en este link .

Podés ver las fotos de la charla en Facebook.





15 años

14 07 2009

El 18 de julio de 1994 a las 9.53 un coche bomba explotó en el frente del edificio de la AMIA. 85 personas murieron y 300 resultaron heridas en el atentado terrorista contra la mutual, fundada con el objetivo de brindar un marco formal de ayuda comunitaria. 

Ante el 15º aniversario del atentado, se convocó a cuatro personalidades  reconocidas por su trabajo en los medios para que se sumaran, en forma desinteresada, a potenciar la campaña de comunicación. Matías Martin, Federico D´Elía, Mariana Fabbiani y Martín Seefeld protagonizan “Despedidas”.





¿Cómo se vive después de un atentado?

8 07 2009

banda AMIA

En el libro “Historias con vida. Amia. 15 años“ la periodista Florencia Arbiser parte de esa pregunta para recorrer, conocer y tratar de entender la vida de 15 personas que hacen frente al dolor. A pesar de que la justicia no llegue, conviviendo con los recuerdos del horror, se puede salir adelante. Los que quedaron tienen mucho para decir. “Estas historias pretenden hacer visible la batalla contra la adversidad”, destaca Arbiser. Tan sólo dos fragmentos de un libro que vale la pena leer :

El abrazo

Los hermanos Fabián y Adrián Furman eran empleados de AMIA y estaban en el edificio cuando explotó la bomba. Fabián no sobrevivió. Sus padres (Graciela y Yaco) participan activamente en grupos de familiares; su esposa lo recuerda en soledad.

A la hora de la explosión estaban los dos sentados en las sillas de la cocina, separados por la mesa de fórmica celeste, con la radio encendida en Mitre o Del Plata, como siempre. (…)

Después del atentado, Graciela se pasaba varios días sin salir de la cama, deprimida y sin comer. Los dos hicieron terapia. Yaco arrancó más tarde: “Yo no fui a la terapia hasta después de un año y medio. ¿Viste cómo son los adolescentes? Ya había ido una vez para comprender a mis hijos adolescentes. No me gustó. A mí lo peor que me pueden hacer es decirme «acuéstese y hable». Así que no tenía muchas ganas de volver a terapia. Pero en casa tampoco podía hacer mucho duelo porque Graciela estaba muy deprimida y yo quería mostrarme más fuerte. Como manejaba el taxi, cuando necesitaba, paraba el auto por los bosques de Palermo y lloraba una hora, hasta que se me pasaba y seguía viaje. El trabajo fue una ayuda. Y al final, el taxista es como el psicoanalista. Hay gente que te quiere hablar y gente que no. Yo muy de vez en cuando contaba lo mío. Una vez se me subió un señor, lloraba mucho porque su suegra estaba muy enferma. Le dije: «Escúcheme, todavía vive y es mayor que usted. Si yo le cuento lo mío, nada que ver». Le conté. Cuando llegó, nos quedamos hablando media hora más y me abrazó al bajar”.

Abuela coraje

Mirta Strier vivía con sus tres hijos adolescentes. Hacía cinco años que su marido la había dejado. Cuando Mirta murió en el atentado a la AMIA fue Alicia -su ex suegra- quien se hizo cargo de los chicos.

En su casa de Banfield, la abuela puso reglas claras: había que sacarse los piojos y bañarse todos los días. Pacientemente, Alicia combatió las mañas de Matías para comer. Y se siente satisfecha con los logros: hasta le agregó fruta a su acotada dieta.

La abuela habilitaba profesores particulares para salvar las cursadas, pero los nietos tenían que esforzarse para mejorar en la escuela. Entonces, llegaba el pantalón de jean con sello Levi?s que ellos esperaban “Yo trabajaba y ganaba bien. Tenía la plata para gastarla.”

Los cuatro compartieron semanas de veraneo en la ciudad costera de Santa Teresita. Sobre el aparador del living, también se despliegan fotos de esos veranos. “Como estudiaba y trabajaba, llegaba a la casa de mi abuela después de las once de la noche, muy agotado. Ella me esperaba para calentarme la comida. Y yo no tenía ganas de hablar. Mi abuela me prendía la tele para que me relajara. Yo miraba la tele y ella me miraba a mí”, cuenta Gastón.

“Cuando se murió mi mamá yo no tenía con quién discutir, a quién gritarle. Mi papá no estaba. Mi abuela es una persona muy buena; pero lo que tiene de buena lo tiene de callada. No es una persona muy demostrativa con palabras. Demuestra con actos.”

Cuando Gastón se preparaba para el viaje de egresados del secundario rumbo a San Carlos de Bariloche, Alicia tenía 71 años. En su propia adolescencia ella jamás había tenido charlas alusivas al sexo. Pero no se anduvo con vueltas. Se acercó sigilosa a Gastón -que preparaba su bolso- y preguntó: “¿Llevás protección?”.

Texto de Florencia Arbiser en La Nación.

Si querés leer más: Historias con vida.





4 ideas equivocadas

7 07 2009

4 ideas

Que muchos judíos tienen sobre el judaísmo:

1-  ”El judaísmo es todo o nada”

Muchas personas piensan que si no pueden cargar con todo el paquete judío, entonces no hay ningún sentido en comenzar. Pero, ¿es eso realmente cierto? ¿El judaísmo tradicional es una proposición de todo o nada? Imagine que se tropieza con una mina de oro. ¿Rechazaría el oro porque usted sabe que no podrá encontrar todas las minas de oro del mundo? ¡Esa mina sola lo hará rico para toda la vida!

Cada mitzvá es una mina de oro. Incluso si hacemos solo una parte de la mitzvá, nuestras vidas se enriquecen para siempre. El judaísmo es un proceso, un camino, donde cada paso cuenta. No es todo o nada. ¡Cualquier cosa que podamos hacer en este momento es grandiosa! Sólo hazlo. Un paso a la vez.

2-  “Algunos judíos son mejores que otros”

¿Conociste alguna vez a un judío que mira a todo el mundo como menos religioso que él? Él puede ser condescendiente, crítico, y alejar a otros del judaísmo pero, de acuerdo a la Torá, ¿podemos saber quién es un “buen judío“?

Si un terrorista le ordenara al rabino más grande de la tierra que mate a un ladrón o sino el será asesinado, el rabino tiene prohibido asesinarlo, incluso para salvar su vida. ¿Por qué? ¿No es la vida del rabino más preciada a los ojos de Dios que la vida de algunos criminales?

El Talmud dice: “Nadie sabe de quien la sangre es más roja”. Nadie puede juzgar el valor de otra persona, porque nadie sabe dónde se encuentra la otra persona en la escalera de la vida,  dónde comenzó y cuántos peldaños ha escalado. Tal vez el ladrón, en vista de las circunstancias de su vida, esta realizando elecciones de vida más esforzadas y difíciles que el mejor de los rabinos.

La mejor política para todos nosotros es dejar de juzgar a los demás y en su lugar respetarse unos a los otros.

3- “La religión saca toda la diversión de la vida”

Al igual que nuestros padres, que quieren que tengamos todo lo que es bueno, el Todopoderoso quiere lo mismo para nosotros. La palabra “Torá” significa “instrucción”, ya que contiene las instrucciones para la vida. Las computadoras vienen con grandes y gordos manuales de instrucción, y sin ellos estaríamos perdidos. La vida es mucho mas complicada y si queremos sacar el máximo partido de ella, un conjunto de instrucciones sin duda pueden hacer la diferencia.

Di-s no nos pide que recemos porque necesita un golpe de ego. Durante más de tres mil años la Torá nos ha enseñado cómo construir una vida de sentido y como maximizar el placer. No te prepares sólo para el banana split. Asegúrate de obtener lo máximo: el tipo de realización y placer que dura. Eso es lo que el judaísmo quiere enseñarnos.

4-  ”Ser religioso es un escape”

“Es una muleta”. “Una vez que eres religioso, dejas de pensar”. “Ser religioso es un acto de fe”. Lejos de ser un escape, el judaísmo enseña que somos responsables por todo el mundo. El Talmud dice que cada persona debe sentir que “el mundo fue creado personalmente para mí y depende de mí el cuidar de él”.

Nuestros héroes son los justos y los estudiosos, porque por miles de años los judíos han tenido una historia de amor con el aprendizaje acerca de la vida y se esforzaron por crecer. La Torá es una guía y norma de conducta ética, pero luego viene la parte difícil:  la aplicación de estos principios morales y el vivir de acuerdo a ellos en la circunstancias de la vida cotidiana.

¿Y el acto de fe? No es judío. El primero de los diez mandamientos es saber que hay un Di-s en oposición a la aceptación ciega. Se un intelectual honesto y no un producto de tu sociedad; escucha la evidencia y comienza a construir una base racional para tus creencias, cualquiera que estas sean.

Limpiar la neblina que rodea algunas de estas ideas equivocadas es un buen comienzo para descubrir lo que es realmente el judaísmo.

Fuente: Aish Latino.





¿Qué te hace único?

29 06 2009

banda crecimiento personal

Con mis amigas, cuando salíamos del colegio, íbamos a “posters del tiempo” y mientras ellas buscaban cuadernos de Sarah Kay y Hello Kitty yo me quedaba sosteniendo la puerta del negocio para que nos vayamos rápido. Mientras mis amigas tenían las uñas pintadas con laca, yo las tenía sucias por la tierra de mis plantas; mientras todas pedían helado de chocolate y frutilla, yo pedía limón y ananá. Cuando escuchaba una mala palabra, me sonrojaba; a los mayores los trataba de usted y cuando en un partido de basket la referí le cobraba por error al equipo contrario una falta, yo le avisaba. Con el tiempo mis amigas me hicieron “corta mano corta fierro” y la entrenadora de basket me dio un ultimátum: o me callaba o me mandaba al banco.

Para no quedarme sola puse todo mi empeño en encajar. Hice que me importaran cosas que no me importaban y dije cosas en las que no creía. Y de eso hace tanto, tanto tiempo, que ya no me puedo acordar de lo que en realidad me gustaba, lo que quería hacer o lo que pensaba.

Y, justo ahora, de lo que me vengo a enterar es que muchas coincidimos en esto, que a casi todas nos pasó lo mismo. Que levante la mano la que se siente identificada con lo que digo. Que levante la mano la que alguna vez no encajó con el resto.

Hay un momento en el que una se detiene y se dice “esta soy yo”. Una piensa que la edad para crecer es la infancia, pero en realidad la edad para crecer es cualquiera. Y crecer significa conocerse, saber lo que una tiene y dárselo al mundo. Una es lo que la distingue, y precisamente eso es lo que la va a hacer encajar, como en un rompecabezas, donde cada ficha tiene que ser distinta para poder ensamblarse.

¿Y a dónde voy con esto? Voy hacia un punto de encuentro. Quiero que trabajemos juntas. No importa si somos distintas, o justamente lo contrario, eso es lo que importa, porque hay algo que la otra tiene que es desconocido para mí y que me puede inspirar a ir más allá y no quedarme en “mis principios”. El precepto dice “amar al prójimo como a uno mismo”. No dice “amar al prójimo solamente si es como uno mismo”.

Fuente: El sabor del Rimón.





La vida es una prueba

25 06 2009

banda SHOA

Por Esther Jungreis

Cuando era una niña, fui confinada al campo de concentración Bergen Belsen. La gente moría diariamente debido al frío, enfermedades e inanición. Nuestras raciones de comida eran escasas y consistían en una rodaja de pan rancio servida con un líquido barroso al que llamaban café. Más tarde, nos servían sopa. Apenas comestible, la sopa estaba hecha de algunas verduras crudas que en los buenos tiempos se usaban como forraje para los animales del corral.

Muy pronto, cuando el hambre pasó su factura, incluso este líquido podrido se volvió un plato gourmet a nuestros ojos. Un día, oficiales de la Cruz Roja Internacional vinieron al campamento para realizar una inspección. Claramente indiferentes a nuestro sufrimiento, nuestros amos alemanes deseaban de todas formas impresionar a los visitantes. Para demostrar lo bien que nos alimentaban, los alemanes trajeron barriles de caracoles cocinados. Estábamos muriendo de hambre y cualquier cosa remotamente comestible nos parecía excelente. Pero, debido a que los caracoles no son kasher, en nuestro campamento nadie los tocó.

Mi querido esposo, Rabi Meshulem HaLevi Jungreis de bendita memoria, sobrevivió a laguerra comiendo sólo raciones magras de pan. En vano los alemanes intentaron obligarlo a que comiera comidas no kasher para que pudiera trabajar más duramente en los campos de trabajo forzado. Él se negó a violar las leyes del kashrut y emergió de la guerra pareciendo un esqueleto ambulante, pero con una poderosa presencia.

Habiendo leído historias como estas, consideremos la ironía de que judíos que viven en una sociedad en que las comidas kasher más deleitables están disponibles, en una multiplicidad de opciones y, sin embargo, optan por comer no kasher. ¿Qué nos dice esto? ¿Cómo lo entendemos?

El comer en nuestra sociedad se ha convertido en un estilo de vida. Los restaurantes que frecuentamos asiduamente están relacionados a nuestras vidas comerciales y sociales. Las comidas que disfrutamos a menudo se tornan una adicción, y no podemos renunciar a ellas. Así que racionalizamos: profesamos nuestra lealtad a la fe judía y no encontramos ninguna dicotomía en complacer nuestras preferencias no kasher. “Kasher,” protestamos ruidosamente, “es sinónimo de higiene” y nos convencemos que estas leyes se instituyeron en tiempos prehistóricos y ya no son relevantes.

Kasher, sin embargo, no posee connotación alguna con la buena salud o la limpieza. Hay sólo una razón para estas leyes y es que Di-s nos ordenó que guardáramos el kashrut para poder convertirnos en una nación santa y así mantener nuestra primogenitura, que es nuestra herencia.

(…) Escribo este artículo con la esperanza de que los indiferentes al kashrut puedan sondear sus almas y echar una segunda mirada a su compromiso judío. Si judíos en los campos de concentración aceptaron el dolor del hambre en lugar de consumir aquello que Di-s prohibió, (…) entonces ¿qué posible excusa podemos tener hoy en el mundo moderno?





Trampas de la arrogancia

25 05 2009

logros

¿Te considerás una persona arrogante? ¿Te molesta que otros lo sean? En este artículo de Aish Latino el Rab Noaj Weinberg explica que para lograr el crecimiento espiritual es necesario distiguir entre orgullo (“Soy mejor que los demás”) y placer (“No soy mejor, sólo soy afortunado”).

Facultades Naturales, dones Naturales

Las personas a menudo presumen de su fuerza física, salud y belleza, pero eso es absurdo. Aunque realmente podemos mejorar estas cualidades con el ejercicio y una buena dieta, en esencia son regalos innatos. Es casi racista sostener que una persona es inherentemente mejor que otra porque posee una nariz perfecta y pómulos bien formados. (…) La próxima vez que sientas orgullo por una habilidad natural, pregúntate: “¿Me esforcé en algo para conseguirla?”.

El orgullo por lograr algo

La manera de precaverte contra esa clase de orgullo consiste en sentirte agradecido por las ideas que tuviste y hacia las personas que te ayudaron a alcanzar tu meta. Nunca llegaríamos a nada sin nuestros padres y maestros, como así tampoco sin las personas que señalaron el camino antes que nosotros. Es bueno disfrutar de nuestros logros, pero no al extremo de pensar que ello nos hace superiores a los demás.

La próxima vez que empieces a sentirte orgulloso, pregúntate: “¿Acaso controlé todas las circunstancias que me colocaron en el lugar indicado y en el momento preciso para gozar de esta maravillosa oportunidad?”.

Mantente alerta a los presumidos

Son prepotentes y tienen muy poca paciencia con quienes no tienen idénticos logros a su haber. (…) Los 48 caminos dicen: “El orgullo lleva al desprecio; la gratitud lleva a la compasión”. El orgullo significa menospreciar a los demás. Debes cuidarte mucho de no destruir a los demás en el trayecto hacia tu meta.

El orgulloso santurrón

¿Escuchaste a alguien decir alguna vez “nunca le hice mal a nadie”? ¡Menuda proeza sería si fuese verdad! Sin embargo, es muy poco probable que nunca haya insultado a algún familiar o amigo. Además siempre hay niveles superiores de “bondad”, como por ejemplo luchar por la justicia social. No debes presumir ni ser arrogante por las cosas buenas que hayas logrado, porque no existen límites con respecto a lo que podemos lograr. ¿Acaso las personas religiosas piensan que son mejores que los demás? En efecto, estar convencido de que posees la palabra revelada de Dios puede llevarte a la complacencia y a la arrogancia.

La arrogancia en la sociedad

La influencia de la sociedad es tan poderosa que a menudo adoptamos valores sin siquiera percatarnos de ello, valores que luego pasan a ser menos una “conciencia intelectual” y más un “instinto emotivo”. (…) Identifica los orígenes de tus valores. Defínelos. Determina objetivamente si esos valores son buenos. Procura que sean tus propios valores.

Un obstáculo para la sabiduría

Si eres arrogante, ¡te resultará imposible aprender de los demás! Tal como enseñan los Sabios: “¿Quién es sabio? Aquél que aprende de todas las personas” (Pirkei Avot 4:1). (…) Las personas cometen el error de pensar que tienen que pregonar su éxito para sentirse bien al respecto. De hecho, el no atribuirse méritos a menudo nos hace sentirnos mejor porque, de esta forma, hacemos el bien sencillamente porque es lo correcto, no por la fama que nos puede ofrecer.

¿Por Qué el “Evitar La Arrogancia” Constituye un Ingrediente de la Sabiduría?

  • Si te afanas en congratularte por lo que ya has logrado, no te esforzarás en lograr más.
  • Si estás constantemente defendiendo tus opiniones, nunca estarás dispuesto a escuchar a los demás.
  • Si presumes de tus ideas, te estarás limitando.
  • Si eres agradecido, crecerás como persona.
  • Si te da placer hacer lo correcto, entonces busca más placer.




Rak Banot Show

14 05 2009

rakbanot

El martes fue el turno de las chicas. Primero una palabras del Rab Marcelo Krawiec para amenizar la velada: festejar Lag Baomer, celebrar con música y baile. Después sí es el turno de ellas. Divina Gloria, Laura Museri, Karina Auday Krawiec,Valeria Hamra y Andrea Citwar suben al escenario para presentar su disco “Cambios”. Una noche inspiradora, en la que no faltaron los sorteos y los regalos.





¡Nueva temporada!

13 05 2009




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Nuevas fotos, muchas novedades. Viejos amigos, compañeros de trabajo, alumnos, morim, invitados especiales. Todos están presentes. Ninguno quiso faltar. Compartimos las imágenes con ustedes…