Mi experiencia en Morasha

12 11 2009

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Por Daniel Alberto Cohen*

Con 19 años, allá por el 2002, comencé a participar del programa. Me insistió un amigo cercano, Damián Klein, quien estudiaba con un buen grupo y además recibía una beca. Eran tiempos difíciles y ambos motivos se cruzaron a la hora de animarme a participar. Vivía en San Isidro, sabía que tendría mucho que viajar, pero aún así sentía que valía la pena el esfuerzo. Si bien contaba con una base de judaísmo -al haber pasado por el Colegio Tarbut y por Hebraica de Martínez -, nunca había tenido la posibilidad de estar frente a morim como los de Sucath David. Tenía mis prejuicios y miedos típicos, que pronto fueron superados.
Mis preguntas, a veces de lo más provocativas -típicas del “adolescente rebelde”-, siempre tuvieron respuestas elaboradas, a fin de que aprendiera aquello que desconocía. También recuerdo las salidas a pizzerías, los partidos de fútbol y otras actividades sociales que nos hacían unirnos como grupo de estudio. Realmente comencé a disfrutar y aprender mucho, como también ponerme los Tefilin o vivenciar un Shabat, conservando su máxima esencia. Todos estos son momentos que experimenté por primera vez con Sucath David.
Por motivos de tiempo tuve que dejar de participar algunos años y retomé en 2008, convocado nuevamente por Axel Faiman, otro alumno de los “históricos” como yo. En esta nueva etapa, me reencontré con Morim que hacía mucho tiempo no veía: el Rab Rubén Srugo, el Dr. Eduardo Cohen, el Rab Dan Embon. Aprendí muchísimo de ellos en los primeros años y sigo haciéndolo ahora.
Hace unos meses, cuando nació mi sobrino fue una inmensa alegría que el Dr. Cohen accediera a realizarle el brit, con la dedicación que pone siempre. Sólo tengo palabras de agradecimiento para todos los que trabajan en Morashá, por la posibilidad que nos dan a todos los alumnos de contar con un espacio genuino de judaísmo y contención.

*Programa Pasantías – Morashá Sucath David





El arte de amar

11 11 2009

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Por Gila Manolson* para Aish Latino.

“Mucha gente cree que el amor es una sensación que se genera mágicamente, espontáneamente, cuando aparece la media naranja. La clave es la pasividad. Erich Fromm, en su famoso tratado “El Arte de Amar”, destacó la triste consecuencia de este error de concepción: “Es muy difícil encontrar una actividad, un emprendimiento, que comienza con esperanzas y expectativas tan tremendas, y sin embargo fracasa tan regularmente, como el amor”. Entonces, ¿Qué es el amor real y duradero?
 
El amor es el cariño que resulta de apreciar profundamente lo bueno de otra persona. La mayoría de las historias de amor no tienen como protagonista a una pareja extasiada por la ética del otro (“¡Estoy cautivada por tus valores!”, le dijo él a ella apasionadamente. “¡Y yo nunca conocí un hombre con una moral tan alta!”, ella respondió). Para la mente judía, esto no es nada inesperado. Lo que más valoramos en nosotros es también lo que más valoramos en los demás. Di-s nos creó para que nos veamos a nosotros mismos como “buenos” (necesitamos racionalizar o arrepentirnos de nuestros errores). Y así también, buscamos lo bueno en los demás. El físico, una personalidad atrayente, inteligencia y talento pueden atraerte, pero la bondad es lo que te mueve hacia el amor.
 
Si el amor proviene de apreciar lo bueno, entonces, no es algo que simplemente ocurre, tú puedes hacer que ocurra. El amor es activo. Puedes crearlo. Sólo debes enfocarte en lo bueno de otra persona (todos tienen algo). Si puedes hacerlo fácilmente, entonces amarás fácilmente. (…) El judaísmo realmente idealiza este amor universal e incondicional. Por supuesto, hay una enorme distancia entre esto y el amor personal y profundo que se desarrolla con el pasar de los años, especialmente en el matrimonio. Pero ver lo bueno es el comienzo.
 
Por la manera en que Di-s nos creó, las acciones afectan nuestros sentimientos. Por ejemplo, si quieres ser más compasivo, tener pensamientos compasivos puede ser un buen comienzo, pero dar tzedaká (caridad) te dará el mejor resultado. De la misma manera, la mejor manera de sentir amor es amando, y eso significa dar. Mientras la mayoría de la gente cree que el amor lleva a dar, es exactamente lo opuesto: el dar lleva a amar. El dar verdadero, como lo señala Erich Fromm, requiere cuatro elementos. El primero es el interés, demostrando activamente preocupación por la vida y el crecimiento del receptor. El segundo es responsabilidad, respondiendo a sus necesidades, las que exprese y las que no. El tercero es respeto, la habilidad de ver una persona como lo que es. Dependen de un cuarto: conocimiento. Sólo puedes interesarte por otra persona, ser responsable por ella y respetarla, en la medida en que la conoces.
 
El efecto del dar genuino orientado hacia los demás es profundo. Te permite ingresar al mundo de la otra persona y te posibilita percibir lo bueno de ella. Al mismo tiempo, implica invertir tiempo en la otra persona, permitiendo que la ames como a ti mismo. Cuanto más das, más amas. Es por esto que tus padres (quienes te han dado más de lo que alguna vez sabrás) te aman indudablemente más de lo que tú los amas a ellos, y tú amarás a tus propios hijos más de lo que ellos te amarán a ti. Porque el amor profundo e íntimo emana del conocimiento y del dar; no aparece del día a la noche, sino con el tiempo (…)”.

*Autora de The magic Touch entre otros libros, es una reconocida conferencista internacional y vive en Jerusalem con su familia.





La razón y la fe

2 11 2009

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Israel (Robert) Aumann es un matemático israelí y ganó el Premio Nobel de Economía en 2005. Llevó a la ceremonia de entrega a toda su familia: sus cinco hijos con sus esposas, sus 19 nietos, el esposo de su nieta, sus dos bisnietos, su hermano y su segunda esposa Batya. Ponerlos a todos en un exclusivo hotel durante diez días consumió una buena parte del premio (que compartió con Thomas C. Schelling) pero el profesor entendió que la unión familiar valía mucho más que eso. 

Aumann nació en una familia judía ortodoxa En 1938 escaparon de Alemania a Estados Unidos, donde estudió en una yeshivá. Siendo joven se debatió entre convertirse en un erudito del Talmud o en un matemático. “Me ofrecieron trabajo aquí (en la Universidad Hebrea) y también varios trabajos en Estados Unidos. Dudé mucho. ¿Por qué el prometedor joven matemático escogió ir a Israel, un país en guerra que en ese momento tenía tan sólo 8 años de existencia? “Hice Aliá –explicó- porque este es un sueño que el pueblo judío ha soñado durante miles de años, y yo quería ser parte de ese sueño”. Aún cuando su hijo mayor Shlomo falleció mientras servía en el ejército israelí durante el combate contra los sirios,  dice no haber tenido una crisis de fe. “Esto es parte del precio que pagamos por vivir en Israel”, confesó.
 
“Nadie se gana el Premio Nobel sólo por ser inteligente. Tienes que trabajar muy duro”, explicó su hija Miriam. “Mi padre y mi madre tenían una relación muy especial basada en el amor, el respeto mutuo y el esfuerzo. Mi madre siempre creyó en él”, recordó. Su historia terminó después de 45 años, cuando Esther murió de cáncer. “Él estaba destrozado”, recuerda su yerno David. La perseverancia, uno de sus rasgos fundamentales, lo ayudó a salir adelante
 
El profesor se retiró oficialmente hace cinco años, pero a los 75 continúa su romance con sus cuatro amores: la teoría de juegos, su familia, la naturaleza y la Torá. Dicta tres clases en la Universidad Hebrea, recoge a sus nietos del jardín infantil y los lleva a su casa cuando sus padres están ocupados; esquía, hace caminatas, escala algunas de las montañas más hermosas del mundo; y estudia Torá regularmente con el mismo compañero que ha tenido durante los últimos 30 años. Una vez cuando su hijo retó a uno de sus nietos por  comer sobre sus libros, el erudito abuelo objetó: “Come sobre tu libro, bebe sobre tu libro, vive sobre tu libro”.
 
En el mundo de los negocios, la gente roba dinero. En el mundo académico, la gente roba ideas. Uno de los rasgos sobresalientes del profesor es el dar crédito a las demás personas, ya sean profesores, colegas o estudiantes. Ha tomado las decisiones más difíciles de su vida basándose en los principios de la Torá:  “Puedes ser una persona moral, pero la moral muchas veces está equivocada. La religión en cambio – por lo menos la mía – es una especie de fuerza, es una forma de compromiso para comportarnos de cierta manera, lo cual es bueno para el individuo y bueno para la sociedad”, manifestó Aumann  “No todo en este mundo –reflexionó- tiene que ver con racionalidad. El estilo de vida de un judío religioso no es racional o irracional, sino una hermosa manera de vivir”.





¿Por qué nos confundimos?

24 09 2009

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¿Y vos desde qué ventana mirás el mundo?

Ilustración de Liniers.





Pasan más cosas

22 09 2009

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¿Qué no pasó en sede Tucumán estos últimos meses? Mucha agua corrió bajo el puente. Tanta como la que la lluvia nos destinó hoy. Sólo por nombrar algunas actividades: una charla con Richard Kauffman sobre las energías negativas, otra sobre medicina y psicología con el Rab Benzadon. Además, como siempre, los grupos de estudio -Talpiot, Teens-, las reuniones de Trip2you y las salidas informales.  Porque lo que pasa, pasa en Sucath.





¡Últimas vacantes!

9 09 2009

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Todavía tenés tiempo para anotarte en el viaje a Israel. Comunicate al 4966-0429 para pedir una entrevista. ¡No te lo pierdas!





La historia de Hana

31 08 2009

la historia de hana

Hana Brady vivía con su familia en Checoslovaquia cuando comenzó la persecución los judíos. Primero se llevaron a la madre, después al padre. Finalmente ella y su hermano fueron deportados. Hanna fue una víctima del Holocausto. Años después su historia inspiraría el libro “La Maleta de Hana”.
En marzo del 2000 llega al Centro Educativo sobre el Holocausto para niños de Tokio, Japón, una maleta que tiene grabado en la parte exterior, con pintura blanca, las palabras: “Hana Brady, 16 de mayo de 1931, huérfana”. Desde entonces Fumiko Ishioka, la responsable del Centro, viaja en búsqueda de respuestas. La misteriosa maleta la lleva a recorrer Europa en busca de pistas sobre la historia de Hana. Es a través de este grupo de niños y jóvenes, ajenos al hecho en tiempo y distancia, que su historia se recupera, con la esperanza de sensibilizar a otros jóvenes para que hechos de esta índole no se repitan.

Agradecemos a la Editorial Lilmold por los ejemplares que nos donaron.





Dilema de la kipá

27 07 2009

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“Quiero hacer una confesión: uso kipá. Y no sólo en la sinagoga. Todo el tiempo. Incluso en los eventos sociales. Y aún no me he acostumbrado. De hecho durante los primeros 36 años de mi vida sólo usaba una en la sinagoga e, incluso, eso era una rareza.

El fenómeno de la transición de sin kipá a todos los días kipá es grabado indeleblemente por las reacciones que obtienes de amigos, familiares y compañeros de trabajo. Van desde ¿por qué estas usando eso? ¿De nuevo hay una de esas fiestas judías?” a “¡eres un fanático!” o “¡lo usa para esconder su pelada!” (¡Ojala hubiera pensado en eso cuando mi pelo empezó a caerse por primera vez hace 15 años!).

Un histórico y profundo dilema de quienes comienzan a usar kipá llega cuando enfrentas tu primer entrevista para un nuevo empleo, usando el “tradicional gorro hebraico”, como estimó un compañero de trabajo. Esto implica reunirse con alguien fuera de tu actual compañía y, por lo tanto, fuera del grupo que ha visto tu lenta transición de hombre secular a hombre religioso, y de quienes formularon todas las preguntas sobre tus nuevas prácticas y de hecho parecían interesados en las respuestas. Ahora estas aventurándote mas allá de la zona segura, hacia la frontera final.

En cuanto a mí, este “primer contacto” vino mientras me entrevistaba para un nuevo empleo. Lo que lo hizo aún más difícil fue ¡que era un trabajo que yo realmente quería! En otras palabras, profesionalmente hablando había mucho en juego. Así que tuve que hacer una elección. Uno no tiene que usar kipá para trabajar si esto va a perjudicar su posición. Por lo tanto, tenía una “salida” si yo lo quería. Pero, ¿debo tomar la “salida” disponible?

¿Kipá o no kipá? Esa era la cuestión.

Siempre que tengo estas profundas preguntas morales le consulto a mi esposa. Ella no es sólo más lista y linda que yo, es además mucho más sensata. Como es habitual, tuvo una perspicaz y brillante respuesta. “Bueno -dijo-  si tienes miedo de que a tu posible nuevo jefe no le gusten los judíos o las personas religiosas en general, es mejor averiguarlo en la etapa de la entrevista, y no cuando ya estés trabajando para ellos”.

Y con eso, la decisión fue tomada: kipá”.

 Sigue

Fuente: Dr Asher Meir para Aish latino.





Mucho más que un muro

13 07 2009

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El muro de la esperanza del pueblo judío, es un mudo testigo de su historia. También llamado comúnmente “muro de los lamentos” o “muro occidental”, fue parte del Templo Sagrado.

Un 9 de av, cuando cayó el reino de Iehudá y los judíos fueron desterrados de su tierra, sólo esta muralla quedó en pie. Esperó el regreso de su pueblo. Y así fue. Se sucedieron largas guerras, expulsiones y, finalmente, el retorno a la Tierra Sagrada.

Primero debió conformarse el Estado de Israel. Con la victoria en la Guerra de los Seis Días, el muro y toda la ciudad vieja de Jerusalemn volvieron a estar bajó un gobierno judío. Hoy el Kotel, lugar más cercano al sancta sanctorum,  es un sitio donde se realizan ceremonias de Bar Mitzva, se depositan deseos entre sus piedras y al que mucha gente se acerca a rezar.

¿Pudiste viajar y conocerlo? ¿Qué sentiste al estar ahí? Si ahora mismo estuvieses en ese lugar, ¿qué deseo pedirías? 

En Aish podés ver lo que pasa en el Kotel en vivo y  en Iton Gadol depositar tu deseo de manera virtual.





4 ideas equivocadas

7 07 2009

4 ideas

Que muchos judíos tienen sobre el judaísmo:

1-  ”El judaísmo es todo o nada”

Muchas personas piensan que si no pueden cargar con todo el paquete judío, entonces no hay ningún sentido en comenzar. Pero, ¿es eso realmente cierto? ¿El judaísmo tradicional es una proposición de todo o nada? Imagine que se tropieza con una mina de oro. ¿Rechazaría el oro porque usted sabe que no podrá encontrar todas las minas de oro del mundo? ¡Esa mina sola lo hará rico para toda la vida!

Cada mitzvá es una mina de oro. Incluso si hacemos solo una parte de la mitzvá, nuestras vidas se enriquecen para siempre. El judaísmo es un proceso, un camino, donde cada paso cuenta. No es todo o nada. ¡Cualquier cosa que podamos hacer en este momento es grandiosa! Sólo hazlo. Un paso a la vez.

2-  “Algunos judíos son mejores que otros”

¿Conociste alguna vez a un judío que mira a todo el mundo como menos religioso que él? Él puede ser condescendiente, crítico, y alejar a otros del judaísmo pero, de acuerdo a la Torá, ¿podemos saber quién es un “buen judío“?

Si un terrorista le ordenara al rabino más grande de la tierra que mate a un ladrón o sino el será asesinado, el rabino tiene prohibido asesinarlo, incluso para salvar su vida. ¿Por qué? ¿No es la vida del rabino más preciada a los ojos de Dios que la vida de algunos criminales?

El Talmud dice: “Nadie sabe de quien la sangre es más roja”. Nadie puede juzgar el valor de otra persona, porque nadie sabe dónde se encuentra la otra persona en la escalera de la vida,  dónde comenzó y cuántos peldaños ha escalado. Tal vez el ladrón, en vista de las circunstancias de su vida, esta realizando elecciones de vida más esforzadas y difíciles que el mejor de los rabinos.

La mejor política para todos nosotros es dejar de juzgar a los demás y en su lugar respetarse unos a los otros.

3- “La religión saca toda la diversión de la vida”

Al igual que nuestros padres, que quieren que tengamos todo lo que es bueno, el Todopoderoso quiere lo mismo para nosotros. La palabra “Torá” significa “instrucción”, ya que contiene las instrucciones para la vida. Las computadoras vienen con grandes y gordos manuales de instrucción, y sin ellos estaríamos perdidos. La vida es mucho mas complicada y si queremos sacar el máximo partido de ella, un conjunto de instrucciones sin duda pueden hacer la diferencia.

Di-s no nos pide que recemos porque necesita un golpe de ego. Durante más de tres mil años la Torá nos ha enseñado cómo construir una vida de sentido y como maximizar el placer. No te prepares sólo para el banana split. Asegúrate de obtener lo máximo: el tipo de realización y placer que dura. Eso es lo que el judaísmo quiere enseñarnos.

4-  ”Ser religioso es un escape”

“Es una muleta”. “Una vez que eres religioso, dejas de pensar”. “Ser religioso es un acto de fe”. Lejos de ser un escape, el judaísmo enseña que somos responsables por todo el mundo. El Talmud dice que cada persona debe sentir que “el mundo fue creado personalmente para mí y depende de mí el cuidar de él”.

Nuestros héroes son los justos y los estudiosos, porque por miles de años los judíos han tenido una historia de amor con el aprendizaje acerca de la vida y se esforzaron por crecer. La Torá es una guía y norma de conducta ética, pero luego viene la parte difícil:  la aplicación de estos principios morales y el vivir de acuerdo a ellos en la circunstancias de la vida cotidiana.

¿Y el acto de fe? No es judío. El primero de los diez mandamientos es saber que hay un Di-s en oposición a la aceptación ciega. Se un intelectual honesto y no un producto de tu sociedad; escucha la evidencia y comienza a construir una base racional para tus creencias, cualquiera que estas sean.

Limpiar la neblina que rodea algunas de estas ideas equivocadas es un buen comienzo para descubrir lo que es realmente el judaísmo.

Fuente: Aish Latino.